Día catorce
Me voy... (cielos, al final me he despertado tardísimo).
Te veo mañana, amor.
Deseame suerte. La necesito.
(te amo)
Me voy... (cielos, al final me he despertado tardísimo).
Te veo mañana, amor.
Deseame suerte. La necesito.
(te amo)
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Victoria
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5:47:00
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Viernes. Otro viernes sin ti. ¿Cuántos viernes sería capaz de aguantar sin ti? No tengo ni idea, pero tampoco voy a tener que averiguarlo por el momento. Porque el viernes que viene no tendré la necesidad de estar escribiéndote en el blog. El viernes que viene podré decirte lo que quiera a ti, directamente, a escasos centímetros de ti -¡si es que nos podemos despegar uno del otro!-.
Porque ya te aviso que en cuanto te vea no voy a soltarte fácilmente. Asúmelo: te va a resultar difícil librarte de mí. (Sonrío).
Por cierto, ¿recuerdas el oráculo del que te hablé y que consulto algunas veces? Hoy me apetecía, así que pregunté acerca de nuestro reencuentro. La respuesta es... curiosa. A ese símbolo lo llaman "el trueno" o "la conmoción". En cualquier caso, anuncia una situación intensa, susceptible de provocar miedo o ansiedad al principio (y, en efecto, es lo que a mí me provoca -ya sabes que estoy bastante nerviosa al respecto) pero que después resulta ser agradable, feliz incluso (uno puede reírse del miedo que tenía antes). En todo caso, recomienda tranquilidad. Me gusta mucho este símbolo porque promete mucha intensidad, mucha pasión, aunque no me cabe duda de que va a ser así en nuestro caso. (Vuelvo a sonreír).
Sólo tiene que pasar el sábado, con su horrible viaje, y el domingo... dime, ¿nos veremos el domingo?
Cómo te quiero.
Hasta muy, muy pronto, amor.
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Victoria
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Dime cosas bonitas... por favor.
Por ejemplo, ¿todavía afirmas que la distancia no es el olvido? Supongo que no ha cambiado nada entre nosotros, ¿verdad? Todo sigue igual, bien, como hasta ahora.
Sí, me siento... insegura, como habrás deducido. No sé por qué, pero en cierto modo empiezo a tener miedo, no sé, de que te lo hayas pensado, de que vuelvas y me digas algo así como "tenemos que hablar", de que te hayas dado cuenta de que todo fue una ilusión. No me hagas caso. Supongo que es alguna especie de recuerdo del pasado, de esas cosas que se te quedan dentro para siempre y que, aun inconscientemente, sigues temiendo, por muchos años que pasen, por mucho que la situación sea distinta y las personas implicadas también lo sean. Supongo que no puedo seguir repitiendo los gestos aprendidos del pasado porque ya no tienen ningún sentido, pero cuesta desprenderse de ellos. Cuesta desprenderse de la desconfianza y del miedo, y de otros pensamientos que no te voy a contar porque te enfadarías, pero que siguen enraizados, enredados, confundiéndose con los pensamientos sanos y normales.
Y ya sabes cómo soy (un poco al menos). No me da vergüenza pedir lo que necesito, y no me da vergüenza necesitar cosas a veces. Siempre me dices cosas preciosas cuando me escribes pero, por algún motivo, hoy lo necesito más que los otros once días que pasaron. Si acaso esta noche me escribes, ¿qué sería lo que más te apetece decirme? ¿Qué me dirías si estuviésemos juntos, solos, si no nos leyese o escuchase nadie? (Seamos exhibicionistas, yo ya he perdido la vergüenza casi totalmente).
Quiero saber lo que has hecho estos días, dónde has ido, cómo es la gente que has conocido pero, sobre todo, quiero conocer tus procesos mentales, qué has pensado, de mí, de nosotros. Qué decisiones has tomado. Cómo quieres que sea el futuro, nuestro futuro.
Tal vez es demasiado pronto. Al fin y al cabo, todavía nos estamos conociendo, todavía estamos en la primera fase, en la toma de contacto, en el momento de enamoramiento supremo. Es así, y me doy cuenta. Pero esta vez no quiero dejar pasar más tiempo del estrictamente necesario. No quiero dejar pasar esta oportunidad. No me importa precipitarme, por más que exista la posibilidad de que nos salga mal (siendo realistas, esa posibilidad existe). Lo único que quiero es estar contigo y no quiero pensar en resultados ni tratar de adivinar el futuro. No quiero nada más, sólo estar contigo, quererte, amarte.
(Mañana se me habrá pasado, pero hoy tenía que soltarlo).
(Te sigo queriendo).
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Victoria
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23:09:00
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Oh, cielos, por fin mi pc funciona como un pc normal y no como un pc anciano, renqueante y que ruega poder exhalar su último... ¿qué exhalan los ordenadores?, ¿bits? Como sea. Vaya, que por fin me lo han formateado y tanta velocidad me abruma y me maravilla a partes iguales.
Resulta que al final no había acabado el lunes esto que estoy haciendo. Esta mañana he vuelto a ir, y el miércoles que viene voy otra vez -porque me apetece, básicamente. No sé si se van a poder librar de mí. Jo, me van a tener que tirar por la ventana, o algo así. O engañarme y cambiar el centro de sitio (pero al final les encontraría). Aunque, bueno, me he portado bien, así que no creo que puedan tener quejas. Ya sabes que soy buena siempre. O casi...
De nuevo me siento huérfana de noticias tuyas, de tu voz, de... tantas cosas. Pero bastante has hecho ya. Quiero decir, demonios, estás de vacaciones y todos los días te has puesto en contacto conmigo de alguna manera. Y no sabes cuánto te lo agradezco porque por aquí las cosas no han ido o no están yendo como esperaba. Ahora estoy bien. Es curioso pero creo que si siempre he sido tan constante y responsable para estudiar es, en parte, porque el estudio me anestesia. Si logro un nivel adecuado de concentración -y no suele costarme; lo que me cuesta es ponerme, como a todo el mundo- el mundo desaparece, todo se difumina en negro y sólo existimos los apuntes y yo. Es algo así como cuando estoy contigo, sólo que mucho menos romántico.
(Me he acordado ahora de uno de esos momentos que religiosamente apuntaba en forma de notita en mi registro, con un estilo tan cursi y ñoño que probablemente merezco ir al infierno de escritores de notitas. Fue la primera o la segunda vez que me saludaste. Ya te he hablado de esa nota, y de los violines, y del mundo alrededor congelado, y de todos los malditos clichés que me salen cuando pretendo hablar de algo tan importante como es lo que siento por ti; el amor, en definitiva, que es un sentimiento tan sorprendente en todos los sentidos, tan cambiante, tan... químico, o eso dicen, y que cuando se pretende hablar de él se le llena a uno la boca de lugares comunes tan aburridos que deshonran al propio sentimiento. Es decir, y como no soy capaz de hacerlo -y como hoy estoy hipercrítica, parece-, a lo mejor bastaría con decir, simplemente, que te quiero, o decir algo inventado, o decir algo en un idioma inventado, algo así como "te melon" -en sindarin-, o decir "ijjj libe dijjj", como dices tú, en alemán -jijiji- o decir aquello de "idem" como decían en esa tortura apastelada que es la peli "Ghost" o no decir nada y simplemente besarte, mirarte a los ojos y dejar que te imagines el resto, que traduzcas en palabras, o en imágenes, o en sentimientos, o en lo que quieras, lo que en efecto te estoy diciendo sin hablar cada vez que te miro, cada vez que te beso, cada vez que hacemos el amor).
Ya sabes lo que siento, ¿no? Lo demás sobra (al menos hoy).
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Victoria
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23:34:00
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Unos días más, sólo unos días, y podré abrazarte. Esta noche soy yo la que está tonta, me temo. ¡Ay! Se me está haciendo laaargo. Suelo pensar "hoy es martes, mañana miércoles" y me pongo a contar los días que quedan. O pienso, hoy escribo la entrada para el día diez, entonces quedan cinco, y así, mil veces al día. De lo que tengo que hacer, poco. Menos mal que los exámenes no son nada difíciles y estoy acostumbrada a trabajar bajo presión. Al final es probable que me vaya el sábado -a las 6 de la mañana- y regrese el domingo, hacia el mediodía. O eso espero. Pasarme la tarde del sábado allí no me apetece nada, pero ya conozco algún bar de la zona que no está mal. Entre eso y alguna que otra peli (comedia romántica, no puede ser de otra manera precisamente ahora) supongo que pasará la tarde sin más. Y, además, me animará el hecho de saber que al día siguiente podré verte -a menos que llegues muy tarde. No tengo ni idea de cuándo está prevista tu llegada aquí, por cierto.
Esta mañana me he despertado al oír la vibración del móvil. De hecho, llevaba unas cuantas horas vibrando, pero ya sabes que mi sueño no es tan ligero como el tuyo. En todo caso, me ha encantado despertarme con un mensaje tuyo. Como antes, como los días que me enviabas mensajes a las 8 de la mañana y me despertaba con ellos. Es un poquito como despertarse contigo que es, por cierto, lo que me gustaría hacer todos los días de mi vida... o muchos de ellos, al menos. Y cuanto antes mejor.
A veces me agobio -bueno, no es raro en mí-. Pienso que queda tanto por solucionar, y está el factor suerte, y estoy yo misma, poniéndome obstáculos e impedimentos todo el tiempo, y mis circunstancias personales. Pero quiero que lo hagamos. Quiero que lo intentemos, vivir juntos y, si sólo dependiese de mi voluntad, podría ser ya mismo, en cuanto regresases. Lo malo es que no. Las cosas funcionan de otra manera. Pero ya sé lo que dices. Cada día que pasa es un día menos para que estemos juntos. Me gusta tu optimismo sagitariano. Justo el que a mí me falta (mi ascendente en cáncer me priva de algunos de esos rasgos sagitarianos).
Mañana será otro día (día once, de hecho). Hoy he pasado el día encerrada en casa, estudiando y perdiendo el tiempo (más de lo último que de lo primero) así que cuanto antes me vaya a dormir será mejor.
¿Sabes lo mucho que te quiero?
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Victoria
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23:33:00
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¿Te tengo? Bueno, sé que "te tengo". A eso me refería. Sólo se pueden tener cosas materiales, nunca personas, y ni siquiera eso porque lo material nos lo dejamos aquí cuando damos con nuestros huesos en la tierra, en el acto final. Pero no me voy a poner puntillosa (porque suelo serlo, y es un rollo). Te tengo, sí, y comprendo lo que significa.
Estoy mejor. Es simplemente que no me gustan los domingos, y el viernes y el sábado fueron tristes sin ti. Pero no te preocupes, en general estoy bien; a pesar de que tengo mucho que hacer, me tomo mi tiempo. Esta semana estaré liada. La que viene, totalmente libre, como los pajarillos y todo eso. Libre para ti. ¿Qué te apetece que hagamos? Yo ya te conté anoche lo que más me apetece. Jo. Te echo de menos.
Estábamos tan cerca, ¿verdad? Quién lo hubiera dicho. Pudimos habernos conocido hace años, incluso. Pero no, todo llegó cuando debía llegar. Que yo no supiese de tu existencia (ni tú de la mía) y, de repente, nos da por enamorarnos. Qué cosas. Desde un punto de vista determinista, tendría sentido. Desde otro, no determinista, es francamente raro. A mí me gusta que haya sido así. Fueron meses muy intensos y emocionantes, y los últimos aún lo están siendo más -y lo que aún queda por venir.
Por cierto, me tienes que llevar a Londres, ¿eh?, de escapada de fin de semana, no lo olvides. Londres y tú, todo junto, es algo difícil de superar. Me encantaría hacer algo así contigo. Bueno, eso exactamente, pero contigo.
Buenas noches, amor. Pienso en ti -todo el tiempo.
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Victoria
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23:46:00
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Domingo. Ha llovido. Muchísimo.
Estoy cansada, cansada de preocuparme por todo lo que pasa. Hoy tampoco ha sido muy buen día que digamos. Ahora tengo que quedarme un par de horas levantada para terminar el trabajo que tengo que entregar, así tendré toda la semana que viene para estudiar. No pienso hacer otra cosa. Creo que necesito estar sola y ahora el momento es perfecto. Y sólo me preocuparé de lo inmediato, estudiar, de nada ajeno a mí.
Y pensaré en ti, en tu regreso. Hasta ahora han pasado ocho días, quedan siete. No sé cómo se va a solucionar lo de mi viaje, pero imagino que tendré que quedarme los tres días. Nunca tengo suerte. Las cosas no suelen salirme bien en ese sentido. En ninguno, en realidad. Menos mal que te tengo. Bueno, que te "tengo". Que estás. Eso.
Te echo tanto de menos que ya no me es posible decir nada más al respecto.
Bueno, sólo la letra de la canción de Air (ya sabes, tu canción, la que te "asigné", aunque en realidad habla de mí):
Cherry Blossom Girl
I don't want to be shy
Can't stand it anymore
I just want to say 'Hi'
To the one I love
Cherry blossom girl
I feel sick all day long
From not being with you
I just want to go out
Ever night for a while
Cherry blossom girl
Tell me why can't it be true
I never talk to you
People say that I should
I can pray everyday
For the moment to come
Cherry blossom girl
I just want to be sure
When I will come to you
When the time will be gone
You will be by my side
Cherry Blossom Girl
Tell me why can't it be true
Tell me why can't it be true
Cherry Blossom Girl
Cherry Blossom Girl
I'll never love again
Can I say that to you
Will you run away
If I try to be true
Cherry blossom girl
Cherry blossom girl
I'll always be there for you
That means no time to waste
Whenever there's a chance
Cherry blossom girl
Tell me why can't it be true
Tell me why can't it be true
(Buenas noches, cariño. Te quiero).
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Victoria
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23:51:00
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